POEMAS MARIO GARRIDO LECONA
VACIO

UNA SEMANA SANTA

DUDA DE AMOR

IDILIO LASTIMERO

TIEMPO

TE VAS, TAN POCO A POQUITO

UN CUENTO

CANSANCIO

LIRIO
VACIO


Ya no siento en mi pecho los arpegios del triunfo,
ni siquiera las notas de sentida poesía...
Siento el pecho deshecho, siento el pecho difunto,
con dolencia lejana, con angustia no mía.

Ya no tengo siquiera la doliente amargura,
de saber que no tengo ni deseos de tener...
Siento el alma perdida en espesa negrura,
de lugares ignotos, donde no he de volver.

Ya no tengo placeres ni padezco dolores,
aunque tengo conciencia y razón para ver;
solo a veces presiento y me forjo temores
que estoy siendo en la vida lo que no debí ser.

mgl
UNA SEMANA SANTA


Pasó tu Semana Santa
sin que pasaras SEÑOR...
No te ví entre gente tanta,
pero entendí tu dolor.

Muchos fueron a buscarte
a diferentes lugares,
fueron, creyendo encontrarte,
al campo y a las iglesias,
a la playa y lupanares...

A todos miro angustiados,
sobre todo en las mañanas,
un tanto decepcionados
por esfuerzos malogrados
y actitudes no muy sanas.

-- ¡Que no te vimos Señor! --
-Fuímos a buscarte en falso,
con malicia y con traición,-
Debiendo sólo buscarte
adentro del corazón!

   19 al 25 - III - 78.

mgl
DUDA DE AMOR


No se, no me explico
que me ha sucedido
me encuentro sumido
en duda fatal.

No se si te quiero,
si te odio en silencio,
si siento desprecio
o te quiero igual.

A veces te miro
y siento en el alma
la plácida calma
que borra el dolor.

Y por mucho tiempo
grabada en mi mente
se encuentra presente
tu imagen de amor.

Ya todo te explico
no sé si te quiero,
tu orgullo certero
me pone a pensar.

Si lo haces a un lado
y eres más sincera
ya no habrá quimera
podremos amar.

mgl
IDILIO LASTIMERO


Era un crisantemo blanco
y una rosa carmesí,
que juntos en el florero
bello idilio lastimero
cultivaron entre sí.

El crisantemo sentía
el contacto de la rosa,
que más lastimero hacía
el idilio que sabía
imposible con la hermosa.

Ella un botón que luciente
a adornar empezaría
él, de blancor decreciente
que se va acabando siente
su belleza y lozanía.

Breve idilio cultivaron
fugaz como el ventarrón
que a la rosa se llevaron
y solo escombros quedaron
blancuscos en el jarrón.

mgl
TIEMPO


Tiempo que te tardas tanto
tiempo que otras veces vuelas
no pretendes provocar el llanto
que calmas cuando raudo vuelas.

Hoy quiero que camines presto,
-después quisiera que camines lento-
preciso urgente recobrar mi puesto
que haber perdido confundido siento.

Vuela tiempo sin descansos fijos
aunque dejes pedazos de tu ser,
hazlo pensando que veré a mis hijos
y a mi esposa tierna como gran mujer.

mgl
TE VAS TAN POCO A POQUITO


Te vas tan poco a poquito,
tan poco a poquito te vas,
que engañarme necesito
para pensar que no estás.

Y sin embargo comprendo
que siempre te alejas más;
no detenerte pretendo
sabiendo hacia donde vás.

Te vuelves al mundo tuyo,
donde refulge la luz,
donde la brisa es arrullo
y es un consuelo la cruz.

Te vuelves a ver la vida
con su ropaje de amor,
con la ilusión encendida
donde se quema el dolor.

Te vuelves donde la risa
y el gozo se pueden ver,
donde el candor se martiriza
y se hace un culto al placer.

mgl
UN CUENTO


Era un muerto que viajaba, sin saber a donde ir,
cuyos labios se cerraron para nunca sonreir;
solo estaba, conocidos no tenía;
era un muerto... ¡Solo un muerto que vivía!

En un mundo tan extraño, más extraño se sintió
y al pensar en otro mundo, otro mundo nunca vió;
¡Pobre muerto! Ni su origen conocía;
era un muerto... ¡Solo un muerto que vivía!

Sin saber lo que pensaba, de pensarlo se cansó
buscó un sitio de reposo y ese sitio no encontró;
¡Nada supo! Ignoraba si dormía,
era un muerto... ¡Solo un muerto que vivía!

Ya los años que viajaba completaron treinta y tres
y provecho de los viajes nunca obtuvo, ni una vez;
lamentarse ¿para que le serviría?
¡Era un muerto!... ¡Solo un muerto que vivía!

Quiso entonces decidirse para no viajar jamás
y el lugar en donde estaba, lo repele mucho más.
¡Siempre errante, ningún sitio lo quería!
¡Era un muerto!... ¡Solo un muerto que vivía!

mgl
CANSANCIO


¡Que comenzar es la vida!
Que cansancio al comenzar;
una lucha interrumpida
por otra que va a empezar.

Luchar por lo que se tiene,
por lo que falta obtener,
por el mal que se previene
por el consuelo de ayer.

Desear con ansia el futuro
teniendo siempre un presente,
sintiendo solo seguro
lo ya vivido realmente.

Mirar el tiempo que pasa
ajeno a la voluntad
y en su carrera adelgaza
la expirante humanidad.

mgl
LIRIO


Lirio que en botón lucías
sobre tu tallo esperanza,
subir al cielo querías
pero el cielo no se alcanza.

Que una mano sin conciencia
por tu belleza robada
por gozar de tu presencia
te malogró la escalada.

Luce, pues con tu belleza
sobre el frasco colocada
y perdona la bajeza
de aquella mano alocada.

mgl
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