| POEMAS MARIO GARRIDO LECONA | ||||||||||||||||||||||||||||||||
| POBRE ARBOL LO QUE QUIERO PROMESA AL MAR MIS AMIGOS ELEGIAS PARA MIS HIJITOS NO QUISIERA MORIR |
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| POBRE ARBOL Pobre árbol flaco y reseco colocado en el jardín, en verdad te compadezco, tu creces y yo decrezco, más los dos al mismo fin. Tú, al menos serás ornato o en algo te han de ocupar, yo si acaso en mi retrato he de ver el desacato de lo que fuera mi hogar. Ya miras árbol amigo como engalana la flor, pero verla es tu castigo si pretendes que contigo se repartiera su amor. * * * No por que te rieguen agua aumentaran tu esplendor que tierra y agua no fragua, ni substituye al amor. mgl |
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| LO QUE QUIERO Sepan hijos lo que quiero porque lo quiero en verdad, que en esta vida primero más que el precio del dinero valga más la humanidad. El dinero es necesario, mucho se puede comprar, tiene aprecio legendario tiene respaldo bancario y a muchos hace soñar. Pero hay algo que no alcanza ni nunca podrá lograr: tener bienaventuranza y mantener la esperanza por otra vida alcanzar. mgl |
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| PROMESA Como deuda es la promesa contigo estoy endeudado, por eso con ligereza vengo a cumplir lo sellado. La promesa fue que en verso, como te viera diría, lo aclaro, por lo diverso, que el verso es a la poesía. Empezaré confesando que sigues tal vez más bella, que los años van pasando pero en tí no dejan huella. Todavía hay en tu mirada reflejos de una ilusión por el tiempo no borrada, que duerme en tu corazón. Todavía traviesa juega en tus labios la sonrisa, todavía al rubor se llega y tus mejillas matiza. Tu voz es suave y serena con ritmo de melodía, de belleza tanta plena como de luz es el día. Tu pelo sedoso forma el marco de tu hermosura y al moverte, se transforma en una nueva figura. Tu conjunto corporal con su pudor y su celo, a algún pintor inmortal pueden servir de modelo. mgl |
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| AL MAR Viejo mar apacible y voluptuoso viejo mar que te finges tan tranquilo quien te viera en tus iras majestuoso del terror, y la muerte como asilo. Gigante adormecido, buen gigante, ya que más te agigantas cuando noble las plantas besas, como ser galante, de aquel que en tus cristales se desdoble. No te importan colores de las pieles, no te importan tamaño ni creencia, a todos brindas tus saladas mieles y una nueva ansiedad en la conciencia. Quien al mirarte no pretenda osado arrancar el secreto de tu vida, conocer tu noctámbulo pasado y saber de otra vida presentida. Y quien al contemplarte no ha sentido la grandeza fundirse en pequeñez, sentir la eternidad y el tiempo ido en un punto fugaz de lucidez. Sabes mar, que el mirarte me entristece aunque sienta la paz dentro de mí, pienso en tí y el pensarlo me parece vanidosa intensión que cometí. A veces quiero analizar tu esencia, perdón te pido por tan loco anhelo lo que cuenta, lo real de tu presencia, parece que se funde con el cielo. Moléculas por átomos formadas hidrógeno y oxigeno abrazados, incontables moléculas acunadas por secretos designios ignorados. mgl |
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| MIS AMIGOS Estaban mis tres amigos ayudándome a pensar pero eran mudos testigos de mi crudo batallar. Por mitigar mi quebranto, dispuestos al sacrificio guardaban su tierno llanto buscando mi beneficio. Desesperado y demente comencé su destrucción, notando, sádicamente, que me daba diversión. Consumiendo poco a poco su quimérica existencia, comprendí que solo un loco gozaría con su dolencia. Pero mis fieles amigos ninguna protesta dieron, cuando entre torpes castigos su existencia concluyeron. Tales amigos del hombre se merecen recordar, por ello diré su nombre que nunca debo olvidar. Una mujer: Pepsicola, más noble que una de barro, y los otros, ¡Carambola! Mi café con mi cigarro. mgl |
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| ELEGÍAS Como un suspiro te fuiste volando hacia tu Creador... viviendo, mucho sufriste, pero al final conseguiste liberarte del dolor. Ninguna queja exhalaste, nadie pensó que te irías, si en silencio nos dejaste, fue un dolor que nos ahorraste y un dolor que ya sufrías. Tú, con Dios formando parte, cuerpo místico, no visto, solo habremos de encontrarte si la forma de buscarte es querer hallarte en Cristo. Que difícil me parece merecer llegarte a ver; mi razón se desvanece, pero la esperanza crece sostenida por la Fé. Como en vida me ayudaste, ayúdame todavía: Dile a Dios que nos dejaste porque más a Dios amaste, por amarnos, Madre mía. Ruega Madre, que es tu amigo y sabrá escuchar tu voz: que se olvide del castigo, que nos lleve a estar contigo, todos juntos, junto a Dios. mgl |
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| PARA MIS HIJITOS... COMO UN RECUERDO... Hijos a quien dí yo vida, como dice la razón, no juzgueis esta perdida cuando afirmo que la vida me la dais, por compasión. No es verdad que yo os la diera, que al final Dios nos la dió; hizo Dios que al veros, viera, la verdad más verdadera del amor que en vos envió. Con amaros me renuevo, siento ganas de luchar, lloro, siento, me conmuevo y pretendo hacerme nuevo para más a vos amar. Sólo a Dios mi amor supera, que al amaros lo amo a Ël; si otro vida más me diera, por lograr la que ofreciera que vivieramos con El. Vuestros padres con vosotros, ya juntándonos a otros que al amar aman a Dios, sin temor de separarnos, que con todos los que amamos damos más amor a Dios. Y el que al fín a Dios más ama, que le puede dar temor si en lo eterno ya se aclama y comulga en su Creador. mgl |
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| NO QUISIERA MORIR. No quisiera morir... pero si muero que no lleven mi cuerpo al campo Santo, que incineren mi cuerpo lo primero y que esparsan sus cenizas por el campo. mgl |
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