POEMAS
MARIO GARRIDO LECONA
ELEGIA

NO ME CASO

TRISTEZA

LAMENTO

ELEGIAS A  D.N.S.

PARA TI HOY QUE NACES.
ELEGÍA

¡Oh, Señor!, Tú que sólo me conoces,
que sólo eres capaz de conocerla,
escucha mis plegarias y mis voces
y dime si hago bien en retenerla.

Me dice el corazón que no me quiere
y sufro por saber su desengaño,
pero este sufrimiento más la hiere
y crece con su pena más mi daño.

Pretendo en un momento de locura
borrarla para siempre de mi mente,
olvidar sus caricias, su ternura,
y el amor que mintiera dulcemente.

Pero luego, Señor, cuando imagino
que todas esas cosas he perdido,
ya no encuentro las huellas del camino
que al ideal, me conduzca, tan querido.

Te confieso Señor, que hay otras veces,
que siento no quererla como antaño;
pero entonces, Señor, ¿Porqué mis Preces
me demuestran que todo fue un engaño?

No me quiere; lo sé porque me miente,
porque dice que me ama con pasión
y al decirlo, su YO se encuentra ausente,
vagando en otro mundo de ilusión.

Una vez, platicando sin recelo,
su ferviente y más caro anhelo dijo,
el anhelo bendito en Tierra y Cielo,
el anhelo de dar al mundo un Hijo.

No me quiere, Señor, ni me ha querido;
me toma nada más como instrumento
que después del servicio requerido
se oculta más allá del pensamiento.

Me acepta por hacerme victimario,
para odiarme después que todo pase
y decir que su vida es un calvario
que en medio de dolores se deshace.

   *  *  *

Perdóname, Señor, si me equivoco
y te ofendo y la ofendo sin querer,
mas la pena, Señor, me vuelve loco,
si su ser, sin querer, voy a perder!.

mgl
¡NO ME CASO!

Qué por qué y a mis años no me caso,
me preguntan con curia en el exceso
¿Qué por qué no apresuro dar el paso
y me quedo en el mismo como preso?

Dar el paso y quedarme como preso
a mi juicio sería dar un mal paso,
y es por eso, por miedo, lo confieso,
que aunque muera de viejo...¡No me caso!.

De mi vida presiento ya el ocaso
y en vivir lo que resta me embeleso,
por eso, yo comprendo que no hay caso,

perder la libertad por un tropiezo,
nacido solamente del fracaso
que se esconde, traidor, detrás de un beso.

mgl
¡TRISTEZA...!

¡Tristeza...! Buenos días tristeza mía-.
Siempre fiel, solo a ti te veo a mi lado...
Te guardas en mi pecho todo el día
y velas por la noche mi pasado...

Me sigues en mi lóbrego sendero
con ternura y bondad como una hermana;
con cariño y aprecio verdadero,
con nobleza, más noble, que la humana.

Me acompañas en todas mis congojas,
pero callas discreta mi quebranto...
Cuando miras mis faltas te sonrojas,
pero guarda tu seno el desencanto.

No pregonas mi falta de entereza
ni te asusta mi loca fantasía
ni te enoja que diga, mi tristeza,
que siento tu presencia sólo mía.

Si de algo mi jactancia siente orgullo
ha de ser de saberte siempre fiel...
Ha de ser de saberme siempre tuyo
y gozar la amargura de tu hiel.

mgl
LAMENTO

Oye, Señor mi lamento
comprende mi padecer
dale nombre a lo que siento
o bórrame el sufrimiento
que ignoro reconocer.

Sabes Señor que la quiero,
que más no puedo querer,
que hacerla mi esposa espero
y en la espera desespero,
que imposible puede ser.

A tí te consta Dios Santo
que busco sólo su bien,
más porque provoco el llanto,
porque le causo quebranto
que impide el ansiado bien.

Sé que la quiero, Dios mío
sabiendo ser su heridor,
y sin embargo no fío,
ni en sus lamentos confío,
cuando la aqueja el dolor.

Tu conoces la flaqueza
que encierra mi humanidad,
más con mi ciega torpeza
quiero candor y pureza
a trueque de mi maldad.

Porqué Señor si ella es buena
le exijo mayor bondad,
y busco que sea su pena
cuando se siente serena,
mancharse de mi maldad.

Ay Señor, no me comprendo,
ni quiero seguir así,
estoy por su mal sufriendo
y sin buscarlo estoy viendo
que el mismo mal yo le dí.


Tú, que en las noches te llama
para calmar su dolor,
dile que mi voz difama
porque me quemo en la flama
que me ha forjado su amor.

Dile que quiero ser bueno
para ganar a los dos,
que estoy de defectos lleno,
pero de confianza pleno
porque me ayudes, mi Dios.

mgl
ELEGÍAS   A   DIOS NUESTRO
SEÑOR.


Se bien que existes porque te siento,
porque tus obras me lo demuestran...
Bien sé que muchos, al fin, te encuentran
y yo te busco... ¡Y no te encuentro!

Tu voz escucho por donde quiera,
dentro de mi alma también te escucho,
pero aunque quiera, por más que lucho,
no alcanzo a verte como quisiera.

Leyendo paso sobre tu tema,
algunas horas de cada día,
pero al entrarme la duda impía
pronto lo dejo, porque me quema.

La duda nace, bien lo comprendo,
porque pretendo todo entender
y entiendo luego que al no entender
en dudas troco lo que no entiendo.

Tus libros hablan con claridad,
pues fueron hechos por tu destreza,
pero esa misma genial grandeza
hace más chica mi humanidad.

Yo no comprendo, pues no conozco,
la dicha Eterna que Tú prometes
y sin embargo sé que no mientes
porque Divino te reconozco...

Dejo mi libro, quedo pensando...
En puntos varios mi vista fijo
y luego entonces ¡Señor! me aflijo
por los contrastes que va marcando.

Leo con las ansias de comprenderte
porque Tú quieres que te comprenda,
porque Tú quieres que te haga ofrenda
de mi Yo mismo para entenderte...

Mas todo en vano ¡Señor no puedo!
Cuando más alto mi pensamiento
vuela en tu busca con gran contento,
vuelto a la escoria ¡Mas hondo ruedo!

mgl
PARA TÍ, HOY QUE NACES...
    .

Ya te esperamos con ansia
en esta noche de fiesta,
que empieces pronto tu infancia,
de buen augurio propuesta.

Ya te esperamos, repito,
pero también te confieso
que tu sexo no hemos visto
ni un gesto tuyo travieso.

Serás niña o serás niño,
ni cual será tu color,
pero todos con cariño
te esperamos... con amor.

Bella criatura, ven pronto
exclama tu primer llanto,
(aunque amándote sea tonto
querer, desear tu quebranto).

Así es el mundo al que vienes,
amor y dolor parejos,
ni un solo minuto tienes,
y ya te queremos lejos.

Pero no te asustes nene
que nada te pasará,
y si algún peligro viene,
estás con mamá y papá.

Y para hacerte cariños
o para hacerte más líos,
ves primos y ves sobrinos
y ves tus tías y tus tíos.

Pero llega, llega ya,
que en conocerte me empeño
porque muchos duermen ya
y yo me muero de sueño.

mgl
1