POEMAS
MARIO GARRIDO LECONA
MI AMOR, MI CORAZON Y UN POBRE VERSO.

A MI HIJA

UN CONSEJO

TE VAS

UN PASEO
¡MI AMOR, MI CORAZON Y UN POBRE VERSO!

    I

¡Soy feliz, porque dices que me amas!
Con una frase, que feliz me haz hecho.
Que nueva sensación llena mi pecho,
cuando escucho a mi lado que me llamas.

¡Que gentil porque nada me reclamas
sabiendo que a exigir tienes derecho!
No te importa del mundo su desecho...
¡Soy feliz, porque dices que me amas!

Un ideal de mi vida realizado,
que por todo una vida había esperado,
me embelesa si mi nombre exclamas.

Solo una frase por tus labios dicha
transmutó para siempre mi desdicha.
¡Soy feliz, porque dices que me amas!.

                  II

Por tu dicha, mi vida te daría.
Si tú fueras feliz, más feliz fuera,
porque mi pecho con su amor quisiera
construirte un Edén de una poesía.

Si no fuera tan solo fantasía
lo que añora mi mente, yo te diera
lo más grande y más noble que tuviera...
¡Por tu dicha, mi vida te daría!.

Si alguna vez, la pena hiciera presa,
con sus garras de luto y de tristeza,
en tu pecho tan tierno todavía,

por tu pena mi dicha se perdiera,
aliviarte al momento yo quisiera...
¡Por tu dicha mi vida te daría!.

   III

El dolor del mañana ya presiento,
como una sombra helada va envolviendo
esta aurora de paz, que estoy viviendo,
la duda que forjó mi pensamiento.

     Con cuanto afán de mi cerebro ahuyento
la causa porque me hallo padeciendo,
esa voz sin embargo sigo oyendo...
¡El dolor del mañana ya presiento!.

Dice que con el tiempo todo pasa,
que la ilusión que nuestra vida abraza
se pierde de ese tiempo en un momento.

Te amo, y te amaré toda mi vida.
Yo no quiero mi fe saber perdida...
¡El dolor del mañana ya presiento!.

   IV

Mi amor, mi corazón y un pobre verso,
lleva juntos el papel que ven tus ojos.
Mañana, cuando entierren mis despojos,
de mi "Adios", han de darte el casto beso.

Mi riqueza, fue tu amor con su embeleso...
Mi dicha fue escuchar tus labios rojos;
mi orgullo, que aceptaste sin enojos
¡mi amor, mi corazón y un pobre verso!.

Tú... No me olvides aunque el tiempo corra.
Y aunque digan que el tiempo todo borra,
con el tiempo me iré y se irá tu beso.

Por siempre, donde me halle, o donde estoy
como una prueba de adorarte doy
¡Mi amor, mi corazón y un pobre verso...!.


        30 - VII - 55.

mgl
A MI HIJA

Por fin viniste, María,
tanto tiempo te esperé...
Soñaba... Soñaba que llegaría
a verte como deseé.

Llegaste, te conocí...
Eras igual que en el sueño
y como en el sueño, vi
no merecer ser tu dueño.

Eres un ángel del Cielo,
toda llena de poesía,
la realidad de mi anhelo
que Tú lograste, María.

Toda belleza y finura,
fragilidad y candor;
toda gracia, toda albura,
toda un ángel del Señor.

Por ser un ángel, también,
antes de nacer ya eras
y en el colmo de mi bien,
serás, aunque perecieras.

A ti, ni el tiempo ni el llanto
habrán de imprimir su huella,
porque de aquel Cielo Santo
eres ya fulgente estrella.

Ya que desde el Cielo miras
hacia el Valle del Dolor,
por ese amor que tú inspiras,
ruega por mí a tu Señor.

Ya ves que tu madre llora,
ya ves lo buena que es,
entonces, por ella implora
que sea tan buena, cual es.

Recuerda a todo el que pena,
a los que te aman también,
y ruega que sea serena
la vida de cada quién.

Tus hermanitos te añoran,
tus padres te quieren ver,
tus abuelos por tí lloran
y no te quieren perder.

Ves que tu papá está loco,
que vive de fantasía,
pero, con seso tan poco,
mucho te quiere, María.

Si tú quisieras curarlo,
te digo la medicina;
contigo habrás de llevarlo
a tu morada divina...

Si me dices que nos vamos,
elige cual es el día
y entre los dos preparamos
el equipaje, María.

Te advierto que al despedirme,
también tendré que llorar,
pues sabes muy bien que al irme
no los quisiera dejar.

Pero, si no es el momento,
si no se ha llegado el día,
no guardo resentimiento,
mas... ¡No me olvides María!.

mgl
UN CONSEJO


Imagina que podemos
vivir como imaginamos,
que lo deseado tenemos
y que nada más deseamos
porque desear no podemos.

Lo que soñamos ayer
imagina realidad,
que realidad es querer,
lo que se quiere en verdad
aunque nunca pueda ser.

La vida de aquel que sueña
es mejor que la otra vida,
porque en su sueño se adueña
y acaricia y ve crecida
la ilusión que fue pequeña.

Nunca sufre el desamor
cuando quiere ser amado,
ni sufre mayor dolor,
porque nunca es despreciado.

Solo sufre si despierta
y analiza que soñó,
pues ve su vida desierta
y la dicha que anheló...
también se le encuentra muerta.

mgl
TE VAS


Ahora que te vas, que puedo darte
si nada tengo de ofrecerte digno,
te marchas, no puedo acompañarte,
seguirá cada quien con su destino.

Empiezas a vivir siendo tu dueña,
responsable hasta el fin de tus acciones;
tendrás la libertad que el alma sueña
y en tus actos tendrás satisfacciones.

De tí misma eres ya dueña y señora:
Fracasar o triunfar, de ti depende,
tendrás la dicha que el mortal añora
o la pena ancestral que nadie entiende!.

mgl
UN PASEO INOLVIDABLE


Era una noche de luna
con luz refulgente y clara,
la verdadera fortuna,
tan bella como ninguna
que una noche nos legara.

Nada parecía ocultarse
a los ojos del que mira,
todo parecía bañarse,
para enseguida mostrarse
sin un rasgo de mentira.

La luna desde los cielos
suavemente caminaba
y en la tierra los desvelos,
las pasiones y los celos,
la razón los olvidaba...

Caminaba lentamente
dejando atrás el poblado,
escapando de la gente,
escapando de un presente
que la mente había olvidado.

Y así, medio adormecido,
de cuerpo y alma también,
ya los pies había metido,
sin haberlo perseguido,
en lodoso terraplén.

Y desde ahí vi serpenteando
la suave curva del río
en la que estaba lavando
una dama que llorando
ganaba en esfuerzo y brío.

Y de repente se para
y agita al viento sus brazos,
tremendo clamor exhala,
que por haber sido mala
ya no soporta esos lazos.


Su cadavérico rostro
alarga sus rasgos fijos,
y se dirige a la luna
y grita, y el eco zumba
un tremebundo: ¡Ay, mis hijos...!

Después parece que vuela...,
ya nada queda en la zona;
¿Era cuento de una abuela?
-Pero fuera, lo que fuera,
ahora entiendo a la llorona-.

      Marzo - 83.

mgl
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