| POEMAS MARIO GARRIDO LECONA | ||||||||||||||||||||||||||||||||
| ¡ UNA FAMILIA... MI FAMILIA ! VIDA QUE ME DAS TRISTEZA UN NIÑO QUE LLORA Y GRITA A MI PADRE QUE RARA SENSACION DE SUFRIMIENTO |
||||||||||||||||||||||||||||||||
| ¡UNA FAMILIA… MI FAMILIA! Una mujer comprensiva un hombre no muy a tono ella bondad excesiva y él un tanto de abandono. Ella, belleza por fuera y alma bella que conviene, -el hombre encontrar espera lo que sabe que él no tiene-. Amor sintieron al verse, se unieron en matrimonio, consecuencia de quererse, salió asustado el demonio. Porque seis hijos vinieron con la pareja a formar la familia en que vivieron y que voy a presentar: Ella, doña Teresita, la que soporta el calvario y el que el calvario sucita se viene llamando Mario. Los hijos son los que siguen, -pura bendición de Dios,- los que las penas mitiguen en la vejez de los dos. I Alguien que ha sufrido mucho, pero a triunfar está presto, del que ni un lamento escucho, es el noble Julio Ernesto. II Horacio, Martín Horacio, grande en toda la acepción, firme cual su pelo lacio siempre puro corazón. III Si necesitas ayuda consejos o comprensión, Alejandro, sin más duda, te dará su corazón. IV Ingenio, humildad, dulzura, con verdad lo pienso y hablo, no las tiene otra criatura como las tiene Juan Pablo. V Irradiando fuerza y vida, lo que al triunfo nos incita, en su belleza prendida se encuentra mi Teresita. VI Tierna cual madre pequeña, bondadosa, bella y sana, si en la enseñanza se empeña, entonces, ella es mi Adriana. * * * Estos han sido los hijos pero alguien falta en casa, la que crea los acertijos pero de buena se pasa: La que ayuda en todo a todos con su mansedumbre excelsa la güera de buenos modos que tiene por nombre Celsa. * * * Y ya porque terminemos también pondremos en lista dos cotorros que tenemos. “bombero” y “paracaidista”, canarios que pian ufanos, periquitos australianos, y nuestros perros humanos: el “moni”, negro y sedoso, el “veci”, bravo y tramposo y blanco y fuerte y hermoso, nuestro amigo “El capitán”. 7- II- 79. mgl |
||||||||||||||||||||||||||||||||
| VIDA QUE ME DAS TRISTEZA… Vida que me das tristeza… Vida que me das dolores… Tengo blanca la cabeza, tengo negros mis amores… Tarde que se vuelve noche, nube que me oculta el sol, son palabras de reproche de encontrarme donde estoy. Ya llegué donde me encuentro, pero ignoro adonde voy, que perdí el camino siento, porque ignoro lo que soy. mgl |
||||||||||||||||||||||||||||||||
| UN NIÑO QUE LLORA Y GRITA Un niño que llora y grita otro niño con diarrea un enfermo que se agita y un anciano que cojea. Para todos de inmediato algo de urgencia hay que hacer, que una señora de parto… ¡su niño ya va a nacer!… Y luego los familiares, “atienda luego doctor, y mírele los lunares que le afectan su color”. Por último va la paga: “por hoy no le doy doctor que se me murió la vaca y no tengo comprador”. Y así va pasando el día acrecentando el deseo de que llegue la alegría en los brazos de morfeo. De llegar por fin a casa con los hijos y la esposa que con ellos todo pasa y se olvida cualquier cosa. Tomar ahí nueva vida del descanso y la ternura para mañana en seguida continuar con la aventura. mgl |
||||||||||||||||||||||||||||||||
| A MI PADRE Pasó por el mundo gigante y airoso sembrando dulzuras, amor, caridad amigo sincero, y admirable esposo padre cariñoso… ¡Padre sin igual! Te fuiste dejando tristeza en mi pecho, soledad tangible, recuerdos, amor, en vano te busco, postrado en tu lecho donde santamente sufres tu dolor. Ayer, nada menos, me diste consejos dejaste que fuera valiente, con Fe, y ya en tu semblante tus ojos, espejos de un ser que se marcha, las marcas miré. Jamás una queja salió de tus labios sufrías en silencio tu cruento dolor a veces te dieron maldad y agravios a cambio del acto de un sano favor. Recuerdo de acciones de altruismo sincero que a muchos la vida quizás salvarán y al fin para irte, momento postrero; te diste a ti mismo, cual dieras tu pan. No fuiste tan solo “la sombra que pasa” que no deja huellas así que pasó, tu huella se mira, grandiosa se alza, y ya en beneficios sus frutos brindó. Tus obras el tiempo más fuerza les dona, lo bueno no muere ni muere su autor, perdura en sus frutos, el tiempo lo abona, y en cada semilla renace su albor. Así, no te has ido… Así, no te has muerto, tan solo en tu fosa te encuentras dormido; o quizá en la gloria te encuentras despierto contemplando al Cristo que tanto has querido. mgl |
||||||||||||||||||||||||||||||||
| ¡QUE RARA SENSACIÓN DE SUFRIMIENTO! ¡Que rara sensación de sufrimiento, como nunca mi bien, la había sentido embrujó mi existencia en el momento que en tus ojos vi el llanto confundido!. Tus ojos siempre de mirar risueño, en vano el llanto sepultar querían y en vano pretenden que fuera sueño el porqué gruesas lágrimas vertían. Ni tu sueño ni el viento fueron causa, de la limpia humedad que los bañara, porque pienso, más bien, que fue una causa en la risa feliz que te embriagara. Mas siendo la razón la que haya sido que a tus ojos brotar hizo tu llanto, de efecto mucho más envilecido fue en mi pecho, mujer, que te ama tanto. Mi dolor más creció en la impotencia, querer y no poder prestarte alivio, tu dolor aumentado a mi dolencia y en mis ojos ni el llanto prestó alivio. Que pobre debo ser o que pequeño, mis esfuerzos que vanos deben ser, ni de mí tan siquiera soy el dueño, pero loco, pretendo tu querer. No vuelvas a llorar te lo suplico ya no aumente tu llanto mi amargura porque en vano lo trato y no me explico, al darte a conocer mi desventura. mgl |
||||||||||||||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||||||||||||||