POEMAS
MARIO GARRIDO LECONA
DISCULPA
ADELANTE
VANA ILUSION
DESCENSO
CONFESION
ACROSTICO

SI ALGUNA VEZ......
ORACION DE AMOR

DISCULPA

Cuando los años presentes mueran
y veas que todo fugaz pasó,
si en tu memoria recuerdos quedan
recuerda al hombre que más te amó.

No pudo darte por su pobreza
ningún presente digno de ti,
te dio pesares, te dio tristeza
y el pobre verso que ves aquí.

Que no te ofenda mi atrevimiento
si acaso digo cuanto te amé,
y no te ofenda el presentimiento
de que con creces pagado fue.
ADELANTE



Adelante mujer, que el buen camino
a la dicha sin fin ha de llevarte;
no tengas desconfianza del destino,
que tu propio destino has de forjarte.

No importa que la débil carne
se canse y parezca fallecer,
de esa misma flaqueza de la carne
tu espíritu triunfante se habrá de desprender.

Cuando sientas cansancio de la vida,
más coraje tendrás para seguir;
no recurras jamás hacia la huida,
porque el triunfo tendrás que conseguir.

¡Adelante! Adelante aunque sucumbas,
la victoria también es sucumbir.
¡Son mejores las gloriosas tumbas
que la ruines maneras de vivir!
VANA ILUSION


Donde una vez te he mirado
pretendo volverte a ver
porque estoy obsesionado
en revivir del pasado
lo que ya no puede ser.

Miro la gente como gira
la floresta en derredor
pero mi pecho suspira
porque entre ellas no te mira
como añora en su interior.

En cada vuelta quisiera
tu bello rostro encontrar;
que tu boca me dijera
un "hasta luego" siquiera
que pudiera contestar.

Mirar tus ojos quisiera
de esclarecido color
porque en tus ojos me viera
olvidando la quimera
que me ha forjado tu amor.

Quisiera mirarte al frente
como mística visión
y decirte lo que siente
mi engañado corazón.

Pero vano es el anhelo
de tan risoria ilusión
porque es castigo del cielo,
que perezca en su desvelo
mi dañoso corazón.

    6 - VII - 55.
DESCENSO


Descendí hasta el fondo de mi alma.
Luz, penumbra, obscuridad...
Crucé lugares de inquietante calma
y lugares de agreste tempestad.

Vorágines de plantas retorcidas
por angustias de duelo y de dolor,
miradas iracundas, encendidas,
clavadas de mi cuerpo en derredor,
seguían mis pasos vacilantes
clamoreando mis gestos de dolor.

Así llegué hasta un abismo incognoscible
jadeante, destrozado, con terror,
era el fondo de mi alma, lo invisible,
era un monstruo del cual yo fui creador.
CONFESION


Que si fue malo, bien lo comprendo,
más no me importa volverlo ha hacer,
que al fin y al cabo ya estoy sufriendo
mi justo pago del proceder.

Remordimientos... y qué me importa
si nadie sabe lo que éstos son,
si nadie aprecia gloria o derrota
que como todo, mutables son.
ACROSTICO


Te quiero tanto, tanto te quiero,
que ya no puedo quererte más
y estoy seguro que el mundo entero
amor tan grande, no vio jamás.

Eres mi cielo, mi vida, todo;
la causa noble de mi existir.
Sin conocerte, de ningún modo
sería posible mi cruel vivir.

Rotas estaban mis ilusiones
cuando en mi senda te vi pasar,
pero tus frases y tus acciones
nuevos ideales pudieron crear.

En tus miradas miré el anhelo
de un sacrificio por caridad
y oí en tus labios la voz del cielo
que redimiera mi humanidad.

Sólo a ti debo mi gran contento,
mis ilusiones, mi bienestar,
y esa grandeza que dentro siento
porque he logrado, por fin, amar.

A ti te adoro... Tanto te quiero
que ya no puedo quererte más
y estoy seguro que el mundo entero
amor tan grande... No vio jamás.

Guarda, mi vida, la pobre rima
donde tu nombre por tema está;
si acaso, torpe, tu ser lastima,
por tu grandeza, tu perdón da.

A ti que llegue como una ofrenda,
como la prueba de un puro amor,
que sus lamentos tu ser comprenda
y que comprenda todo mi amor.
SI ALGUNA VEZ...


     Si alguna vez me voy, cuando me vaya,
no quisiera sentir lo que ahora siento...
¡Esta angustia anormal que me desmaya
y algarete me mueve como el viento!.

Si alguna vez "adios", decir debiera
a los seres vivientes que tanto amo,
que el "adios" para todos yo quisiera,
sólo fuera el recuerdo de un reclamo.

Un reclamo de amor sublime y puro,
como aquel que en unión nos ha tenido,
como aquel que transmuta todo apuro
en motivo de orgullo consentido.

Si alguna vez me voy, que mi recuerdo
produzca placidez y brinde calma,
que vuelva el destino en acto cuerdo
y sea de la bondad brillante flama.

Si alguna vez me voy, -cajón de palo,-
con ánimo cabal, cuerdo y sereno,
les confieso que fui bastante malo...
...Soñando por ustedes en ser bueno!
ORACION DE AMOR


Oye mi Dios lo que a implorarte vengo
de rodillas, postrado ante tu altar,
es la ilusión más grande que mantengo
y que siempre he tratado de ocultar.

Pero, a Ti Señor, que sabes todo,
mi secreto te voy a confesar,
pues nunca has sido a mi lamento sordo
y sé que con tu ayuda he de triunfar.

Quizás sea mucho lo que yo pretendo
y no merezca que me des tu ayuda,
pero ya es tanto lo que estoy sufriendo
que ya no puedo con mi pena muda.

Es la causa, que estoy enamorado
de un ángel que a la tierra descendió,
de mi vida es el caro ideal soñado
que el fiat de tu ciencia realizó.

Es un ángel con formas de mujer,
que tiene la blancura de la nieve,
que emana la nobleza de su ser
cual de violeta su perfume leve.

Que tiene la nostálgica tristeza
en sus ojos de un tinte sin igual,
que adornan hilos de seda su cabeza
y lleva en vez de labios un coral.

Y le amo, Señor, y no me quiere,
no comprende que es todo para mí...
Si la miro, su desprecio más me hiere,
pero ella indiferente se sonríe.

Mueve su alma, Señor, a que me quiera
en justicia a tu Ley Santa y Divina;
no permitas tampoco que yo muera
ni que pierda mi fe que ya declina.

Sé que la amo Señor, porque presiento
que al no verla he de morir...
porque al verla me agobia el sufrimiento
si le trato de fingir.

Sé que la amo Señor, porque su risa
me hace sonreír,
porque en mi alma cansada se eterniza
su forma de reír.

Sé que la amo Señor, porque en sus ojos
te miro y veo tu gloria
y porque escucho de sus labios rojos
tu Sagrada Historia.

Sé que la amo Señor, porque en su pelo
se refleja el sol
y del pelo sus reflejos son mi cielo
y la luz son de mi sol.

Sé que la amo Señor, porque al oírla
con sus frases me extasío
y luego, ni inclemente miro irla,
en mi alma siento frío.

   *  *  *

Tú que eres del amor sublimación,
comprendes lo que sufro por amarla
y sabes que no peca el corazón
que sueña únicamente en alcanzarla.

¡Haz tan sólo, que me quiera un poco
a cambio de mi vida que le ofrezco!
¡Oye el ruego, Señor, de un pobre loco,
o calma mi pasión porque perezco!.
1