A MI HIJO

Hijo mío:

Si quieres amarme bien puedes hacerlo,
tu cariño es oro que nunca desdeño.
Mas quiero que sepas que nada me debes,
soy ahora el padre, tengo los deberes.
Nunca, en la alegría de verte contento,
he trazado signos de tanto por ciento.
Mas ahora, mi niño, quisiera avisarte,
mi agente viajero llegará a cobrarte.
Presentará un cheque de cien mil afanes,
será un hijo tuyo, gota de tu sangre.
Y entonces, mi niño, como un hombre honrado,
en tu propio hijo deberás pagarle.

Douglas Mcartur
A MI HIJO
CUANDO DIOS HIZO A LAS MADRES
EN RECUERDO MIO
ESCUCHA DIOS
LO QUE PIENSA UN HIJO DEL PADRE