| POEMAS LUIS G. URBINA | ||||||||||||||||||||||
| HUMORISMOS TRISTES LA VISITA METAMORFOSIS |
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| HUMORISMOS TRISTES ¿Qué si me duele? un poco, te confieso que me heriste a traición, mas por fortuna tras el rapto de ira vino una dulce resignación... pasó el acceso. ¿Sufrir? ¿Llorar? ¿Morir? ¿Quién piensa en eso? El amor es un huésped que importuna, mírame cómo estoy, ya sin ninguna tristeza que decirte, dame un beso. Así, muy bien, perdóname fui un loco, tú me curaste -gracias-, y ya puedo saber lo que imagino y lo que toco. En la herida que hiciste, pon el dedo, ¿Qué si me duele? Sí, me duele un poco, mas no mata el dolor... no tengas miedo... luis g. Urbina |
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| LA VISITA Ha de venir. Vendrá. ¿Cuándo?... No sé. Muy pronto. Escucho ya su voz remota y sus pisadas oigo. Abre la puerta, alma; que no te tenga que llamar. Y que esté dispuesto todo: apagado el fogón, limpia la casa, y el blanco cirio de la fe, en el fondo. Ha de venir. Vendrá. Calladamente me tomará en sus brazos. Así como la madre al niño que volvió cansado de correr bosques y saltar arroyos. Yo le diré en voz baja: -Bienvenida-, y sin miedo, ni asombro, me entregaré al Misterio, pensaré en Dios y cerraré los ojos. Luis g. urbina |
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| METAMORFOSIS Era un cautivo beso enamorado de una mano de nieve que tenía la apariencia de un lirio desmayado y el palpitar de una ave en agonía. Y sucedió que un día, aquella mano suave de palidez de cirio, de languidez de lirio, de palpitar de ave, se acercó tanto a la prisión del beso, que ya no pudo más el pobre preso y se escapó; mas, con voluble giro, huyó la mano hasta el confín lejano, y el beso, que volaba tras la mano, rompiendo el aire, se volvió suspiro. Luis g urbina |
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