| POEMAS JOSE ANGEL BUESA | |||||||||||||||||||||||||||
| ARTE POETICA ASI BALADA DEL LOCO AMOR CELOS CANCION DEL AMOR LEJANO CARTA A USTED CARTA SIN FECHA DISCRETO AMOR EL HIJO DEL ENSUEÑO EL RESUCITADO ELEGIA LAMENTABLE ERA MI AMIGA INESPERADAMENTE LA DAMA DE LAS PERLAS LIED MEJOR NO QUIERO VERTE POEMA DE LA DESPEDIDA POEMA DEL FRACASO POEMA DEL POEMA POEMA DEL RENUNCIAMIENTO RECAPITULACION |
|||||||||||||||||||||||||||
| ARTE POETICA. Ama tu verso, y ama sabiamente tu vida, la estrofa que más vive, siempre es la mas vivida. Un mal verso supera la más perfecta prosa, aunque en prosa y en verso digas la misma cosa. Así como el exceso de virtud hace el vicio, el exceso de arte llega a ser artificio. Escribe de tal modo que te entienda la gente, igual si es ignorante que si es indiferente. Cumple la ley suprema de desdeñarlas todas, sobre el cuerpo desnudo no envejecen las modas. Y sobre todo, en arte y vida, sé diverso, pues sólo así tu mente revivirá en tu verso. Jose angel buesa |
|||||||||||||||||||||||||||
| ASI, VERTE DE LEJOS. Así, verte de lejos, definitivamente. Tú vas con otro hombre, y yo con otra mujer. Y sí que como el agua que brota de una fuente aquellos bellos días ya no pueden volver. Así, verte de lejos y pasar sonriente, como quien ya no siente lo que sentía ayer, y lograr que mi rostro se quede indiferente y que el gesto de hastío parezca de placer. Así, verte de lejos, y no decirte nada ni con una sonrisa, ni con una mirada, y que nunca sospeches cuánto te quiero así. Porque aunque nadie sabe lo que a nadie le digo, la noche entera es corta para soñar contigo y todo el día es poco para pensar en ti. Jose angel buesa |
|||||||||||||||||||||||||||
| BALADA DEL LOCO AMOR I No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas; sólo que, a diferencia de la espiga y la flor, cualquier tiempo es el tiempo de que llegue el amor. No, Amor no llega tarde. Tu corazón y el mío saben secretamente que no hay amor tardío. Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta, la toca desde adentro, porque ya estaba abierta. Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde, pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde. II Amor, el niño loco de la loca sonrisa, viene con pasos lentos igual que viene a prisa; pero nadie está a salvo, nadie, si el niño loco lanza al azar su flecha, por divertirse un poco. Así ocurre que un niño travieso se divierte, y un hombre, un hombre triste, queda herido de muerte. Y más, cuando la flecha se le encona en la herida, porque lleva el veneno de una ilusión prohibida. Y el hombre arde en su llama de pasión, y arde, y arde Y ni siquiera entonces el amor llega tarde. III No, yo no diré nunca qué noche de verano me estremeció la fiebre de tu mano en mi mano. No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo. No, no diré esas cosas, y, todavía menos, la delicia culpable de contemplar tus senos. Y no diré tampoco lo que vi en tu mirada, que era como la llave de una puerta cerrada. Nada más. No era el tiempo de la espiga y la flor, y ni siquiera entonces llegó tarde el amor. Jose angel buesa |
|||||||||||||||||||||||||||
| CANCION DEL AMOR LEJANO Ella no fue, entre todas, la más bella, pero me dio el amor más hondo y largo. Otras me amaron más; y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella. Acaso fue porque la amé de lejos, como una estrella desde mi ventana... Y la estrella que brilla más lejana nos parece que tiene más reflejos. Tuve su amor como una cosa ajena como una playa cada vez más sola, que únicamente guarda de la ola una humedad de sal sobre la arena. Ella estuvo en mis brazos sin ser mía, como el agua en cántaro sediento, como un perfume que se fue en el viento y que vuelve en el viento todavía. Me penetró su sed insatisfecha como un arado sobre llanura, abriendo en su fugaz desgarradura la esperanza feliz de la cosecha. Ella fue lo cercano en lo remoto, pero llenaba todo lo vacío, como el viento en las velas del navío, como la luz en el espejo roto. Por eso aún pienso en la mujer aquella, la que me dio el amor más hondo y largo... Nunca fue mía. No era la más bella. Otras me amaron más... Y, sin embargo, a ninguna la quise como a ella. Jose angel buesa |
|||||||||||||||||||||||||||
| CARTA A USTED Señora: Según dicen ya tiene usted otro amante. Lástima que la prisa nunca sea elegante. Yo sé que no es frecuente que una mujer hermosa, se resigne a ser viuda, sin haber sido esposa. Y me parece injusto discutirle el derecho de compartir sus penas sus goces y su lecho pero el amor señora cuando llega el olvido también tiene el derecho de un final distinguido. Perdón... Si es que la hiere mi reproche... Perdón aunque sé que la herida no es en el corazón Y para perdonarme... Piense si hay más despecho que en lo que yo le digo, que en lo que usted ha hecho. Pues sepa que una dama con la espalda desnuda sin luto en una fiesta, puede ser una viuda. Pero no como tantas de un difunto señor sino para ella sola, viuda de un gran amor. Y nuestro amor recuerdo, fue un amor diferente al menos al principio, ya no, naturalmente. Usted será el crepúsculo a la orilla del mar, que según quien lo mire será hermoso o vulgar. Usted será la flor que según quien la corta, es algo que no muere o algo que no importa. O acaso cierta noche de amor y de locura yo vivía un ensueño y... y usted una aventura. Si... usted juró cien veces ser para siempre mía yo besaba sus labios pero no lo creía. Usted sabe y perdóneme que en ese juramento influye demasiado la dirección del viento. Por eso no me extraña que ya tenga otro amante a quien quizás le jure lo mismo en este instante. Y como usted señora ya aprendió a ser infiel a mí así de repente me da pena por él. Sí es cierto... alguna noche su puerta estuvo abierta y yo en otra ventana me olvidé de su puerta O una tarde de lluvia se iluminó mi vida mirándome en los ojos de una desconocida. Y también es posible que mi amor indolente desdeñara su vaso bebiendo en la corriente. Sin embargo señora... Yo con sed o sin sed nunca pensaba en otra... si la besaba a usted. Perdóneme de nuevo si le digo estas cosas pero ni los rosales dan solamente rosas. Y no digo estas cosas por usted ni por mí sino por... por los amores que terminan así. Pero vea señora... que diferencia había entre usted que lloraba... y yo que sonreía. Pues nuestro amor concluye con finales diversos usted besando a otro... Yo escribiendo estos versos. Jose angel buesa |
|||||||||||||||||||||||||||