| POEMAS GABRIEL DE LA CONCEPCION VALDEZ (PLACIDO) |
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| A UNA INGRATA PLEGARIA A DIOS |
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| A UNA INGRATA Basta de amor: si un tiempo te quería Ya se acabó mi juvenil locura, Porque es, Celia, tu cándida hermosura Como la nieve, deslumbrante y fría. No encuentro en ti la extrema simpatía Que mi alma ardiente contemplar procura, Ni entre las sombras de la noche oscura, Ni a la espléndida faz del claro día. Amor no quiero como tú me amas, Sorda a los ayes, insensible al ruego; Quiero de mirtos adornar con ramas Un corazón que me idolatre ciego, Quiero besar a una deidad de llamas, Quiero abrazar a una mujer de fuego. Gabriel de la Concepción Valdéz (Plácido) |
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| PLEGARIA A DIOS Ser de inmensa bondad, Dios poderoso, a voz acudo en mi dolor vehemente, extended vuestro brazo omnipotente, rasgad de la calumnia el velo odioso y arrancad este sello ignominioso con el que el mundo manchar quiere mi frente. Rey de los reyes, Dios de mis abuelos, vos sólo sois mi defensor, Dios mío; todo lo puede quien al mar sombrío olas y peces dió, luz a los cielos, fuego al sol, giro al aire, al norte hielos, vida a las plantas, movimiento al río. Todo lo podéis vos... todo fenece o se reanima a vuestra voz sagrada; Fuera de vos, Señor, el todo es nada, que en la insondable eternidad perece, y aun esa misma nada os obedece, pues de ella fue la humanidad creada. Yo no os puedo engañar, Dios de clemencia; y pues vuestra eternal sabiduría ve al través de mi cuerpo el alma mía cual del aire a la clara transparencia, estorbad que humillando la inocencia bata sus palmas la calumnia impía. Más si cuadra a tu suma omnipotencia que yo perezca cual malvado impío, y que los hombres mi cadáver frío ultrajen con maligna complacencia, suene tu voz, y acabe mi existencia; Cúmplase en mí tu voluntad, Dios mío...! Gabriel de la Concepción Valdez ( Plácido ) |
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